HTML5 podría ser la plataforma final de desarrollo del lenguaje HTML

¿No será HTML5 la última revisión clave del lenguaje HTML?

El lanzamiento el 28 de octubre de 2014 de HTML5 supuso un auténtico punto de inflexión para este lenguaje de programación.

HTML5 es la versión más reciente del lenguaje de marcado de hipertexto desarrollado a finales de los años 80 para describir documentos que se vinculan entre sí.

En sus inicios, el papel de HTML era simple: ayudar a describir la estructura de un documento y permitir su transmisión digital. 

es la versión más reciente del lenguaje de marcado de hipertexto

Pero lo cierto es que la última versión de este lenguaje de programación mítico ya lleva con nosotros desde hace algún tiempo y mucha gente está esperando un HTML6 y las posibilidades que podría traer.

Mientras esperamos su lanzamiento, cabe plantearse si no será HTML5 la última revisión clave del lenguaje HTML, uno de los cimientos de todo internet (páginas webs, aplicaciones, etc.). 

La versatilidad de opciones de HTML5 ha demostrado sobradamente su valía 

El lanzamiento de HTML5 hace ya 5 años supuso un verdadero revulsivo tecnológico.

Fue, en gran medida, responsable del éxito de la transición del ordenador de sobremesa al teléfono móvil.

No debemos olvidar que antes de su lanzamiento imperaban alternativas como Flash para, por ejemplo, la reproducción de vídeos y animaciones en internet.

El caso de Flash resultó ser paradigmático: no era compatible con los dispositivos de Apple y hubo que esperar al lanzamiento de HTML5 para una experiencia uniforme en todos los sistemas operativos existentes.

Gracias a ello, la revolución del vídeo en el móvil pudo comenzar su auge imparable con la adopción de HTML5 por parte de YouTube.

Adobe se vería finalmente obligada a dejar de dar soporte al lenguaje Flash en 2017. 

podría ser la plataforma final de desarrollo del lenguaje HTML

HTML5 trajo importantísimas novedades que cambiaron para siempre nuestro uso de Internet.

Al ofrecer compatibilidad entre los distintos navegadores web, pudimos decir adiós a la necesidad de tener varios navegadores instalados para acceder a según qué página o servicio.

Con su aumento de las velocidades de carga, permitió el uso de Internet en el móvil en un momento en el que las redes 4G, que cuenta con cada vez más alternativas, todavía no estaban desplegadas.

Gracias a su nueva semántica de programación, pudieron consolidarse sectores que por aquel entonces estaban en pañales. 

Gracias a todas estas novedades, por ejemplo, la industria de los videojuegos y del iGaming pudo sumarse a la revolución móvil.

Nacieron versiones web de juegos como la popular saga Candy Crush, con más de 9 millones de personas que juegan entre 3 y 6 horas diarias, así como de aplicaciones de streaming de música como Spotify, con más de 200 millones de usuarios activos o de plataformas de juegos de azar como Betway, con más de 100 juegos listos para jugar desde cualquier navegador web y en streaming.

Y es que esta es la clave del tremendo éxito de HTML5: la posibilidad de tener acceso inmediato a un servicio compatible con este lenguaje desde cualquier navegador web conectado a Internet, sin que importe el tipo de dispositivo empleado.

Así se logra una experiencia de usuario uniforme y multiplataforma. Algo impensable en versiones anteriores del lenguaje HTML5.

El ejemplo de Netflix pone de manifiesto esto a la perfección: compatibilidad total de su plataforma incluso en sistemas con Linux como sistema operativo. 

HTML6, ¿mito o realidad? 

Cada vez es más probable que no haya ningún HTML6. El HTML5 actual se ha convertido en el HTML estándar y se actualizará continuamente con nuevas funciones sin número de versiones.

Es decir, será un lenguaje en constante evolución y, por lo tanto, podemos decir que HTML5 es ya simplemente HTML a secas.

Un lenguaje que seguirá evolucionando, pero de manera paulatina y diferente a lo sucedido con el lanzamiento de HTML5 en su día. 

El código HTML sigue evolucionando y adaptándose a los nuevos cambios de la revolución tecnológica

En resumidas cuentas, HTML6 será una realidad, pero no bajo esta nomenclatura. Será la mejora gradual de la versión actual que implementará las últimas tecnologías al servicio de la navegación y el disfrute de Internet.

Por ejemplo, cabe esperar una mejora en la gestión de archivos procedentes de la cámara de los teléfonos móviles inteligentes, aptos ahora para soportar el 5G.

También se implementarán medidas de seguridad todavía más sólidas destinadas especialmente a la protección de las claves secretas de los usuarios de APIs.

Por último, se esperan mejoras importantes a nivel de redimensionado de imágenes en la navegación web con etiquetas mejoradas.

Todas estas son funcionalidades interesantes, pero parece difícil imaginar que puedan tener el impacto revolucionario que tuvo la publicación de HTML5 en su día. 

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