¿Los genios nacen o se hacen? Estudiando a Magnus Carlsen

conocido como el mozart del ajedrez

El 22 de noviembre de 2013, a la edad de 22 años, 11 meses y 23 días, el noruego Sven Magnus Carlsen se proclamó como el decimosexto Campeón Mundial de Ajedrez, convirtiéndose en el segundo campeón más joven de la historia, después de Garry Kasparov, y en el segundo ajedrecista del hemisferio occidental en romper la supremacía de la escuela soviética de ajedrez, desde Bobby Fischer.  

Se dice que a la edad de cinco años, Magnus se sabía “el área, la población, la bandera y la capital de todos los países del mundo” e información similar memorizada de los 430 municipios de todo Noruega. 

A esa edad aprendió las reglas del llamado “deporte ciencia”, aunque comenzó a jugar ajedrez en serio hasta los ocho años.  

El 26 de abril de 2004, a la edad de 13 años, 4 meses y 27 días se convirtió en el tercer Gran Maestro más joven en la historia del juego. En el año 2010, fue el jugador más joven en alcanzar la primera posición de la clasificación mundial de la Federación Internacional de Ajedrez – FIA -, con 19 años y un mes y el más joven en superar los 2,800 puntos Elo. 

En la lista de abril de 2014, alcanzó los 2882 puntosa Elo, la cifra más alta de todos los tiempos y haciendo una diferencia de 61 puntos con el segundo. 

Magnus Carlsen compitiendo por el campeonato mundial de ajedrez

Actualmente Carlsen es Campeón Mundial de Ajedrez clásico, rápido y blitz por lo que cabe volver a plantearse la vieja pregunta ¿los genios nacen o se hacen? Es decir ¿tiene Carlsen un talento especial para el ajedrez? ¿todo es resultado de su práctica constante? o ¿cómo explicar su espectacular dominio de esta disciplina?   

La práctica constante en la adquisición de conocimientos ha sido una cuestión de investigación desde el inicio del siglo pasado y la teoría de la práctica deliberada llegó a negar el papel del talento en la mayoría de las competencias y habilidades, afirmando que un rendimiento superior es una función creciente de la práctica deliberada orientada a objetivos. 

Sin embargo, en los últimos años, esta orientación ha sido criticada en diversos círculos, señalando, por ejemplo, que conforme a estudios retrospectivos, la cantidad de práctica deliberada representa sólo alrededor de un tercio de la variación en la experiencia en la música y el ajedrez.  

En las últimas décadas, la cantidad y calidad de los libros de ajedrez se ha incrementado notablemente; los programas de ajedrez y bases de datos han revolucionado los métodos de entrenamiento, pero este factor no explica la superioridad del noruego y su marcada juventud, no es estadísticamente significativa. 

Inclinado a jugar o ver fútbol en lugar de practicar intensamente, su juego en el tablero es poco convencional. Carlsen usa una amplia gama de aperturas, evitando variantes conocidas y basándose en su habilidad para encontrar jugadas casi óptimas en el medio juego y en los finales, demostrando que la práctica deliberada es necesaria, pero no suficiente para tener un gran nivel. 

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