El rápido crecimiento urbano se ha vuelto un fenómeno global

La vida urbana y las promesas de empleo atraen personas a las grandes ciudades

LA EVOLUCIÓN DE LA URBANIZACIÓN 

Fase 1.- Antiguas civilizaciones de las riberas 

La primera fase del desarrollo de las ciudades comenzó hace alrededor de cuatro mil años, A.C. Los asentamientos se desarrollaron a las orillas de los ríos Tigris y Éufrates en Mesopotamia – hoy en día, Irak – el Nilo en Egipto, el Ganges en India, el Río Amarillo en China.

Estas son conocidas como “civilizaciones de las riberas”. El terreno físico jugó un papel importante. Las primeras ciudades estaban localizadas en tierras fértiles cerca de ríos grandes y acceso a tierra con pastura para los animales. También se beneficiaron del clima cálido y del suministro permanente de agua.

Estas condiciones fueron necesarias para ayudar a los primeros pobladores a domesticar animales y a cultivar cereales como el arroz, trigo y maíz. Con el tiempo, los asentamientos pequeños y sencillos crecieron, convirtiéndose en grandes y más complejos centros de actividades variadas, incluyendo la agricultura, el comercio y la manufactura.

El gran volumen de comercio y el lento crecimiento de la población asentada, condujeron a labores más específicas. Algunas familias e individuos se dedicaron a tareas tales como la de artesano mercader, por ejemplo.

Esto hizo que la producción fuese más eficiente y la sociedad más organizada, proporcionando mayor seguridad colectiva a la población. El cambio a un ambiente urbano organizado y especializado es uno de los más importantes de la historia del desarrollo humano. 

los asentamientos pequeños y sencillos crecieron, convirtiéndose en grandes y más complejos centros de actividades variadas, incluyendo la agricultura, el comercio y la manufactura

Fase II.- La Revolución Industrial (1750 –1850) 

Este tipo de ciudad empezó a tomar forma, como resultado de la revolución industrial, en lo que ahora llamamos países desarrollados de Europa y América del Norte.

Fue una época de grandes cambios en el desarrollo de las ciudades.

Emergían nuevas ciudades, que eran más pobladas y más ajenas que nunca antes, ciudades que al mismo tiempo eran más automatizadas y más caóticas que nunca; ciudades que eran más eficientes pero también más contaminadas y con más basura; ciudades que ofrecían el contacto con muchas personas y oportunidades diversas de trabajo, pero que también ocasionaban soledad, desempleo y pobreza. 

Dos factores significativos contribuyeron al rápido cambio en tamaño y estilo de vida de las ciudades.

El primero fue el desarrollo de una infraestructura a gran escala de las industrias minera y manufacturera que fueron el resultado de avances en la tecnología, tal como es la máquina de vapor en el ámbito industrial, y que requerían de un gran número de trabajadores que emigraron del campo a la ciudad y, en ocasiones, de otros países.

La vida urbana y las promesas de empleo atraían a las personas en gran número hacia las ciudades. 

El segundo factor fue la expansión de las rutas comerciales y el acceso a materias primas baratas, adquiridas mediante la colonización europea de otras tierras que alimentaban a las industrias.

La combinación de riqueza, la gran población y la diversidad de bienes, creó un mercado de consumo de bienes que, con el tiempo, llevó a los patrones de consumo que vemos en la actualidad. 

Fase III.- Crecimiento urbano mundial 

Lo que distingue a la fase actual de crecimiento urbano de las anteriores es que no se limita a una región específica, sino que es un fenómeno mundial. Hay que tomar en cuenta que la mayoría de la población en los países desarrollados ya está viviendo en las ciudades.

A finales del siglo XIX muchas ciudades de Europa y Norteamérica tenían altos índice de crecimiento, a menudo duplicando su tamaño en un lapso de 20 años. Hacia finales del siglo XIX muchas ciudades en países desarrollados dejaron de crecer; sin embargo, el 75% de la población de esos países vive en centros urbanos.

Por el contrario, los altos índices de crecimiento de hoy están en lo que se llama países en vías de desarrollo en donde sólo el 40% de la población es urbanizada. Sin embargo, esto seguramente cambiará en el futuro próximo. Algunas ciudades del mundo en vías de desarrollo se han triplicado en los últimos 45 años. 

Desde 1950, el rápido crecimiento urbano se ha vuelto un fenómeno global. Para la mayoría de las ciudades, su crecimiento ha sido resultado de tres etapas: “crecimiento económico”, “incremento natural” y “migración rural – urbana”. El crecimiento poblacional se da cuando existe un índice positivo de incremento natural.

Éste es el mayor factor en el crecimiento de las ciudades en países en vías de desarrollo. La “migración” también afecta el crecimiento de las ciudades. La “migración rural – urbana” se suscita cuando las personas del campo se mudan o emigran a las ciudades, lo que fue el mayor factor de crecimiento urbano después de la industrialización y hasta los 70s.

Hoy, las migraciones internacionales o movimientos de gente de un país a otro se suman en gran número a las ciudades más grandes del mundo. 

La mayoría de las grandes ciudades han sido importantes centros urbanos desde hace mucho tiempo. Otras se volvieron importantes durante la colonización, cuando sirvieron como centros de administración o abastecimiento para las potencias europeas.

Después de la Segunda Guerra Mundial la economía se volvió más global y muchas tierras colonizadas ganaron su independencia. 

Los países en desarrollo tienen recursos limitados y mas administrados para atender el crecimiento, por lo que presentan desequilibrios sociales. 

Algunas ciudades son “creadas” por los gobiernos que quieren quitarle el peso que soportan otras ciudades; otras son creadas como capitales de sus respectivos países, como es el caso de Yamoussoukrou, que reemplazó a Abidján como capital de Costa de Marfil.

Una nueva capital significa usualmente la transferencia de oficinas de gobierno, embajadas y negocios a una ciudad más pequeña para atraer a la gente, como es el caso de la ciudad de Brasilia, en Brasil, ubicada en una región que no tenía otras opciones de desarrollo. 

Las personas van a la ciudad por varias razones, pero la más significativa es la económica, pues cuando la economía de una ciudad próspera atrae a la gente.

El espejismo de trabajo, confort, encanto y destello, atrae a la gente, además de los factores de “impulso”, como las sequías o la explotación de campesinos, “impulsa” a la gente a salir del campo. La ciudad no siempre puede manejar el número de personas que llegan a ella, por lo cual la pobreza urbana y las personas sin hogar se han convertido en un problema mundial. 

Revista 76 

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