CAPUFE – 50 años de historia

Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos.

La historia de CAPUFE se encuentra estrechamente enlazada con el desarrollo de México. Es una larga historia rica en hazañas de ingeniería y en trabajo esforzado de los camineros, que se inscribe en la trayectoria de la construcción, uso y preservación de los caminos de nuestro país; de los caminos que han hecho posible las comunicaciones entre los habitantes de todas las regiones, y al mismo tiempo, han sido factores determinantes de los principales procesos históricos, económicos y sociales. La construcción, mantenimiento y operación de las carreteras libres y de los caminos de cuota, han sido fundamentales para el desarrollo nacional.

Mientras que la construcción y el mantenimiento de los caminos libres son responsabilidad de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, los caminos de cuota quedaron bajo la gestión de un organismo especializado.

El desarrollo histórico de Caminos y Puentes Federales de Ingresos tiene su punto de partida en la integración y funcionamiento de la empresa “Constructora del Sur, creada el 14 de octubre de 1949, a partir de un acuerdo de colaboración entre Nacional Financiera y un grupo de empresarios privados, para construir y administrar los primeros dos caminos de cuota: la Autopista México- Cuernavaca con una extensión de 62 kilómetros y el tramo de Amacuzac a Iguala.

En 1956 la empresa Constructora del Sur cambió de nombre a Caminos Federales de Ingresos, pero mantuvo su naturaleza jurídica como sociedad anónima. Dos años después, en 1958, el gobierno federal creó el organismo público federal descentralizado denominado Caminos Federales de Ingresos, adscrito a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y se le encargó, además, la administración del Puente sobre el rio Sinaloa, así como todos los proyectos que a partir de esa fecha se construyeran.

Ofrecer mejores condiciones de seguridad y fluidez para el tránsito de los usuarios, garantizar la recuperación de la inversión realizada y administrar con eficacia el nuevo campo que se abría con la operación de los puentes de cuota, fueron las pautas básicas que se establecieron en el decreto de creación del organismo denominado Caminos y Puentes Federales de Ingresos, a partir del decreto del presidente Adolfo López Mateos, que entró en vigor el 4 de junio de 1959.

Ese momento fundacional marcó la vida del organismo, porque fue a partir de ese decreto que se le otorgaron las funciones básicas que desde entonces ha tenido; aunque a lo largo de su historia, se han realizado diversas reformas legales e institucionales, que en diversas etapas y circunstancias, le permitieron responder a los cambios y exigencias que implicaba la modernización de la infraestructura carretera de cuota del país.

Cabe destacar que la administración de los tramos carreteros que actualmente conforman la red carreteras de cuota que comunican la zona metropolitana de la Ciudad de México con el resto del país, está a cargo del organismo casi desde su creación.

La autopista México- Querétaro fue inaugurada el 1 de octubre de 1958, la autopista México-Puebla fue inaugurada el 5 de mayo de1960 y la autopista México-Tizayuca entró en operación el 1 de noviembre de 1964.

Para tener una perspectiva histórica completa de la otra vertiente fundamental del organismo, que tiene que ver con la operación de puentes de cuota, algunas referencias históricas significativas son las siguientes: En 1959 inició la operación del Puente Colorado, como primer puente de cuota. En 1960, la del Puente Sinaloa. En 1962 se inauguró el Puente Coatzacoalcos y en 1967 el Puente Grijalva.

En 1984 se inauguró el Puente Ing. Antonio Dovalí Jaime, el primer gran puente atirantado y en 1988 se inauguró el Puente Tampico, que es el de mayor longitud.

Cabe destacar el papel de CAPUFE como administrador de los puentes nacionales e internacionales de cuota, localizados en la frontera norte y sur, así como en puntos neurálgicos para las comunicaciones de importantes zonas y ciudades cruzadas por ríos de gran caudal.

Un capítulo especial en la historia de CAPUFE, lo ocupa la operación, a partir de 1960, del servicio de transbordadores entre Zacatal y Ciudad del Carmen. Estos servicios se ampliaron a diversos puertos y se prestaron hasta el año de 1985.

En 1963, una reforma al decreto de creación del organismo, le permitió establecer y administrar las plantas para elaborar productos para la pavimentación. En ese contexto, en 1964 se inauguró la planta industrial de Irapuato. Estas nuevas funciones se realizaron de manera simultánea a la administración y operación de las autopistas de México-Querétaro, México-Puebla y México- Pachuca.

Durante esos años, CAPUFE se consolido como la entidad pública más importante de país en materia de administración y operación de carreteras de cuota. La consolidación institucional fue posible por el carácter que el gobierno federal le asignó a la creación y mantenimiento de la infraestructura carretera como factor decisivo para las comunicaciones y el desarrollo económico y social de la nación y principalmente, por el trabajo de miles de mexicanos, que en los caminos, en los campamentos en las zonas montañosas e inhóspitas realizaron trabaos anónimos, duros y necesarios para mantener en buenas condiciones los caminos y puentes de cuota.

Otro aspecto fundamental, se refiere a la decisión de trasladar las oficinas centrales de CAPUFE a la ciudad de Cuernavaca. El próximo 15 de octubre se cumplirán 24 años desde que CAPUFE se instaló en la Casa de Piedra. Casi la mitad del medio siglo de su vida institucional, ha tenido a esta ciudad como escenario de la definición de sus principales programas y acciones y como telón de fondo el imponente corredor serrano del Ajusco Chichinautzin, por el que cruza la emblemática autopista México-Cuernavaca.

En 1995 se le asignaron nuevas funciones a CAPUFE, con el objetivo de sustentar normativa y organizadamente su participación en el Programa Nacional de Autopistas Concesionadas. En ese contexto, el CAPUFE se convirtió en el administrador y operador de los tramos carreteros cuya concesión se había otorgado a BANOBRAS a través del Fideicomiso de Apoyo al Rescate Carretero (FARAC).

A partir de entonces, la estructura orgánica y administrativa de CAPUFE, se amplió y especializó en un grado mayor al que ya para entonces había adquirido. Estas reformas han permitido la coexistencia eficaz bajo la cobertura institucional de CAPUFE de las tres redes que actualmente opera: la red propia, la red concesionada a BANO- BRAS y la red concesionada a BANAMEX, que comprende el tramo México- Tizayuca.

En el trecho histórico recorrido por el organismo, es necesario destacar la relevancia que ha tenido en los últimos años la autopista Cuernavaca-Acapulco. Ese tramo, dado el creciente flujo de usuarios que lo utiliza durante periodos vacacionales y los fines de semana, es objeto permanente de la opinión pública nacional. Para CAPUFE, la autopista del Sol se convirtió en un amplio campo de oportunidades para implementar nuevas modalidades de operación, así como para introducir nuevos dispositivos tecnológicos que complementados con el funcionamiento estratégica del Centro Nacional de Control, permiten al organismo ofrecer mejores condiciones de operación, seguridad y atención eficaz y oportuna a los usuarios en toda la red.

Durante la última década, Caminos y Puentes Federales de Ingresos
ha conseguido articular
y administrar de manera
cada vez más eficiente y
eficaz la red de caminos
y puentes de cuota más
importante del país, que
actualmente comprende 4,309 kilómetros, 18 puentes nacionales y 18 puentes internacionales.

La complejidad que implica la operación eficaz de tramos carreteros y de plazas de cobro, por los que transitan y cruzan al año millones de usuarios, exige un despliegue institucional organizado, sistemático y eficiente, que implica la utilización cada vez más intensiva de dispositivos tecnológicos e informáticos de última generación, así como la mejora continua de sus procesos administrativos y la actualización técnica y profesional de todo su personal en todos los frentes y líneas de trabajo.

La construcción de nuevos proyectos, la modernización de la infraestructura ya

existente, la dinámica de los procesos económicos y sociales, así como la demanda creciente de comunicaciones terrestres ágiles y seguras, complementadas con servicios eficientes y oportunos, constituyen para el organismo, el conjunto de retos más importantes de cara a los años por venir.

Julio-Agosto 2009

Revista 10

Por favor regalanos un like y siguenos:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
Facebook
YouTube