Utter Inn

Una sola habitación y bajo el agua

En la búsqueda de ofrecer al visitante una forma distinta e interesante de hospedarse, el talento, la creatividad y la innovación son de las virtudes más esenciales y valoradas en el mundo del turismo y la hotelería.

En este contexto, los hoteles submarinos constituyen una nueva frontera, ya que varios se ellos se encuentran actualmente en fase de proyecto o han iniciado su construcción. Sin embargo, no cabe duda que en este sentido, Mikael Genberg, un artista y escultor sueco, dio un paso adelante cuando decidió centrarse en “crear arte para el público” y construyó el Utter Inn en el año 2000.

El Utter – que significa nutria -, conformado por plataformas individuales e independientes, es un alojamiento de bajo costo a modo de submarino flotante localizado a tres metros bajo la superficie y a un kilómetro de la orilla del Lago Mälaren, muy cercano a la localidad de Västeras, a unos 100 kilómetros de Estocolmo, en el centro de Suecia. El Lago Mälaren es el tercer lago más grande del país y llega a tener una profundidad de 76 metros. Es un lugar de aguas tranquilas con un entorno natural realmente precioso, conformado por bellos paisajes verdes.

Este original alojamiento de una sola habitación, formado por una parte en la superficie y otra de forma cuadrada que se sumerge bajo el agua, se asemeja a una boya de gran tamaño con la apariencia de una típica cabaña de madera sueca de color rojo con blanco y el techo a dos aguas, limitada por una barandilla de protección. La cabaña cuenta con cocina eléctrica y calefacción y desde ella, se accede por una escalera a la habitación dormitorio de color rojo, que tiene dos camas, una mesita de noche y amplios ventanales en cada una de sus paredes para observar la flora y la fauna que ofrece el lago.

El hotel dispone, básicamente, de dos servicios: uno que se denomina “De Luxe” en el que se lleva la comida al huésped en una lancha, se limpia la habitación y se hace la cama; y otro, denominado “Bohéme” que es más económico, en el que el cliente hace la comida por si mismo y realiza la limpieza. Cabe mencionar que, al

alquilar una plataforma en el Utter Inn se entrega la llave de la habitación, pero además, una lancha con motor para poder desplazarse al muelle o a otras partes del lago.

La temporada de servicio va solamente del mes de abril al mes de octubre, permaneciendo cerrado durante el invierno y dependiendo del tipo de estancia que se elija, el precio ronda los 150 euros por persona por día. El hotel es un destino muy popular durante el verano, por lo que se recomienda reservar con mucha anticipación.

El Utter Inn es uno de los hoteles más singulares del mundo. Un producto único y espectacular para desconectarse de todo y disfrutar una temporada de paz separado del bullicio y el trabajo. Descansar verdaderamente explorando una isla deshabitada que hay en las cercanías, nadando o dejando pasar el tiempo mientras se contempla la vista a través del cristal de la habitación submarina.

Febrero 2016

Revista 86

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