Grand Canyon Skywalk

La pasarela de cristal del Gran Cañón del Colorado

El Skywalk Grand Canyon, es una pasarela con forma de herradura, cuyas paredes y piso de cristal de más de 10 cms de grueso dan a los visitantes la sensación de estar andando sobre el Gran Cañón del Colorado.

Este increíble observatorio de 500 toneladas de peso, inaugurado el 28 de marzo de 2007, penetra 22 metros en horizontal sobre el Gran Cañón, quedando suspendido sobre el vacío a 1,300 metros del nivel del río y es capaz de soportar el peso de unas 800 personas – aunque solo se permiten 120 a la vez -, vientos de hasta 160 kilómetros por hora y un sismo de hasta 8 grados en la escala de Richter.

El Gran Cañón del Colorado es uno de los más importantes destinos turísticos de los Estados Unidos. Cada año miles de viajeros disfrutan de esta maravilla de la naturaleza creada por el río Colorado, cuyo cauce socavó el terreno exponiendo cerca de 2000 millones de años de la historia geológica de la Tierra.

Este espectacular y escarpado cañón que tiene 446 kilómetros de longitud, hasta 29 kilómetros de ancho y profundidades de más de 1,600 metros, se localiza en el norte del estado de Arizona, a unos 190 kilómetros de la ciudad de Las Vegas. En su mayor parte esta situado dentro del Parque Nacional del Gran Cañón, uno de los primeros parques naturales de los Estados Unidos.

La gran profundidad del Gran Cañón y sobre todo la altura de sus estratos, se puede atribuir a la elevación de la meseta del Colorado que empezó a producirse hace cerca de 65 millones de años. El área de drenaje del río Colorado se formó hace 40 millones de años, mientras que el Gran Cañón tiene probablemente menos de 6, registrando la mayor parte del proceso erosivo en los últimos 2; tanto, que se estima que hace apenas 1.2 millones de años alcanzó casi la totalidad de la profundidad que tiene hoy. El resultado de toda esta erosión es unas de las columnas geológicas más completas del planeta.

En la actualidad, el río sigue erosionando activamente su cauce, sacando a la luz rocas cada vez más antiguas. Con el actual gradiente de corriente, podría profundizar de 370 a 600 metros más en la roca antes de alcanzar su nivel más bajo.

Poco se sabe acerca de los pueblos que vivieron en el oeste norteamericano hace entre 9000 y 3000 años y los primeros signos de vida humana en la zona del Gran Cañón pertenecen a esa época. Los pueblos ancestrales del Gran Cañón, ocuparon principalmente los lugares hoy conocidos como el Cañón Nankoweap, el Delta Unkar y el Bright Angel Site.

El lugar fue visitado por la expedición de Francisco Vázquez de Coronado y se dice que el primer europeo que contempló el Gran Cañón del Colorado fue García López de Cárdenas, quien partió de la población indígena que los españoles llamaron Quivira al mando de un puñado de hombres, comisionado para encontrar un río del cual los indios Hopiles habían hablado. Les concedieron 80 días para ir y regresar y al cabo de 20 días de viaje encontraron el Gran Cañón.

Tiempo después, sería Fernando de Alarcón el primer europeo en tocar y navegar las aguas del río Colora- do, pero a cientos de kilómetros del Gran Cañón. El 28 de septiembre de 1539, Francisco de Ulloa descubrió el río Colorado, tomando posesión de la desembocadura – a la que nombró Ancón de San Andrés – en beneficio de la Corona Española.

La primera expedición científica fue liderada por el comandante del ejército de los Estados Unidos John Wesley Powell en 1869, quien se refirió a las rocas sedimentarias encontradas en el Gran Cañón como “las hojas de un gran libro de historia”.

En 1979, el Gran Cañón del Colorado fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El fondo del Cañón es accesible a pie, en mula, o descendiendo en lancha desde la parte superior del río, por lo que, además de las visitas turísticas, el excursionismo y el rafting son actividades muy populares. Existen empresas que organizan descensos en rafting por el río, en barcas con motor fuera de borda para 15 personas, que duran unos 6 días. Las barcas equipadas únicamente con remos suelen tardar unas dos semanas. También existen empresas que organizan excursiones en helicóptero.

La tribu Hualapai, conformada por unas 2,200 personas posee y protege más de un millón de acres de tierra a lo largo del Gran Cañón, pero hace unos años, su situación económica era muy difícil ya que un proyecto para instalar y operar casinos no había tenido buenos resultados y no contaban con ningún otro medio que les ayudara a subsistir y mejorar su vida.

Con el propósito de proveer ingreso y empleo a los miembros de la tribu, un tercio de los cuales vivían por debajo del umbral de la pobreza, se presentó entonces la iniciativa de construir un mirador que permitiera a los visitantes tener una nueva perspectiva y mejores vistas del impresionante Cañón, pero este nuevo proyecto generó controversia entre los ancianos, ya que el lugar propuesto era considerado como tierra sagrada donde ubicaban el origen de sus ancestros. Finalmente, por razones económicas, los Hualapai dieron su consentimiento para construir una

plataforma con forma de bucle dentro en su reserva. El proyecto fue financiado por David Jin, un hombre de negocios de Las Vegas.

El costo del acceso es de 30 dólares, pero la visita requiere abonar otros 30 dólares a la tribu de los Hualapai, que opera el mirador.

Febrero 2016

Revista 86

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